Urgencia no es sinónimo de prisa. Bajo este pretexto se esconden muchas de las disculpas derivadas de la ineficacia de la seguridad social. Desgraciadamente está en decadencia. Afectados por los recortes salariales, de presupuesto o de personal, pero afortunadamente para el ciudadano, hay alternativa a la seguridad social, por lo que el disfrutar de una atención mejor, es una opción. De hecho es una necesidad, sobretodo en algunas comunidades dónde el % de pacientes en espera para ser operados es superior a la media.

El contar con compañías de seguros especializadas, nos va a evitar muchos de los problemas que encontramos actualmente en la sanidad pública. Se acabaron las pesadas y largas listas de espera hasta ser atendido, los desajustes de los horarios y el que es peor de todos, la negligencia médica. Cada vez son más los casos que se dan de estos, algunos tan sonados como olvidarse material dentro del paciente después de una operación, o confusión con las recetas. Estas negligencias derivan muchas veces de la falta de medios o del exceso de horas de los trabajadores. Un sistema que no funciona bien en el que los ciudadanos pagan las consecuencias.

Ya han sido unos cuantos los médicos expedientados por estos errores, en los que están documentados de todos los tipos. Desde operaciones de rodilla mal realizadas, hasta errores a la hora de diagnosticar una enfermedad. Algunos de los casos han llegado a ser más graves que otros y han llegado a desembocar en responsabilidades penales para médicos y cirujanos.

En cuestión de salud, no es conveniente arriesgar y lo mejor es contar con el nº1 de seguros en salud para disfrutar de una atención personalizada y cuando más falta nos haga. Especular con la salud es bastante peligroso y no hay nada mejor como contar con un grupo de profesionales que saben que tienen que cumplir bien su trabajo, debido a que no tienen el puesto asegurado de por vida.

De hecho es tanta la diferencia, que cuando pruebes un seguro privado raramente querrás volver a la seguridad social. La diferencia en cuanto al trato se refiere y la atención recibida, no tienen ni punto de comparación con la sanidad pública. Aparte de no sufrir todos los inconvenientes anteriores, la atención será muchísimo mejor y mucho más personalizada. Pasaremos a ser personas, en lugar de ser un número más, dentro de una larga lista que parece que no tiene fin, alargando las tediosas esperas. Recuerda, con la salud, no se juega.

Las listas de espera en la seguridad social
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